Independiente cumplió y avanzó de fase


Nicolas Villar (@nicolasvillar_)



Objetivo cumplido. Esa es la frase que titula al partido de ayer por la noche entre Independiente y Rionegro Águilas Doradas de Colombia. El “Rojo” tenía la presión de ganar ante un rival que lo había sorprendido en la Ida, ganándole por 3-2, y no falló. El equipo de Ariel Holan se impuso por 2-0 con goles de Silvio Romero y Cecilio Domínguez, y clasificó a los Octavos de Final de la Copa Sudamericana 2019 donde se medirá con Universidad Católica de Ecuador.


La Copa Sudamericana es el objetivo del semestre. Queremos ganarla”, una frase que resonó (y lo va a seguir haciendo) a lo largo y ancho de los pasillos de la institución de Avellaneda. Más allá de no haber cumplido ni rendido en el resto de las competiciones, Superliga Argentina y Copa de la Superliga, el “Rojo” tachó a dos rivales en un mes para avanzar a paso firme en el campeonato internacional.

Las dudas eran claras en la previa. La serie estaba en su contra y no había respuestas concretas para solucionar los problemas de juego. El equipo mostró una de las peores versiones del ciclo Holan (ya lleva más de 100 partidos) y lo sucedido post-derrota en el partido de Ida, abría ciertos interrogantes en cuanto al futuro del entrenador y de algunos jugadores. “En un grupo humano tengo que escuchar. Todas las reuniones que hacemos no son porque perdimos un partido. Las hacemos habitualmente, no tal vez con ese marco tan formal, pero siempre tengo diálogo. Puedo equivocarme, no soy perfecto”, manifestó el propio DT tras la clasificación. El encuentro fue muy distinto a lo que se vio en Colombia. Primero por el juego de Independiente, obligado a ganar. Segundo por la decisión de la visita de cuidar el resultado. Y tercero por lo anímico, por estar (Independiente) condicionado luego de un partido para el olvido con mucho por corregir y demostrar.


El planteo y el cambio de nombres fueron el mayor acierto del entrenador argentino ya que el equipo jugó de otra manera, tuvo otra actitud. Con una mitad de cancha conformada tan sólo por dos mediocampistas naturales (Pablo Pérez y Nicolás Domingo), tres jugadores más adelantados, en ataque, como Jonathan Menéndez, Martín Benítez y Cecilio Domínguez; y una referencia de área, Silvio Romero, le dieron a Independiente la cuota de poder ofensivo que necesitaba para llevarse puesto a un rival mucho menor. Eso sí, los colombianos fueron inteligentes en la primera parte intentando resguardar la clasificación pero, ya en el segundo, a través de un acierto de Pérez que fue la figura, otra vez determinante en el quite, la lucha, la entrega y el juego; y la efectividad del goleador Romero (convirtió su cuarto gol en cuatro partidos de Copa Sudamericana) pudieron romper con la paridad.

Romero despertó la ilusión del "Rojo". Foto: @Independiente

El tiempo complementario fue clave por la intensidad con la que los dirigidos por Ariel Holan saltaron al campo de juego para seguir buscando ese gol, el cual estaba obligado a conseguir. Rionegro se topó con un tanto desde el vestuario y los planes cambiaron. La visita salió decidida a buscar el empate, dejó espacios y el local golpeó nuevamente gracias a una gran jugada colectiva, a modo de contraataque, con un genial Pérez que conectó, pisó el área y sacó un centro casi sin ángulo a la cabeza de Domínguez. 2-0 y serie liquidada.

Por momentos, el elenco colombiano inquietó con algunas aproximaciones pero nunca generó peligro directo hacia el arco defendido por Martín Campaña. En la mayor parte del desarrollo, Independiente fue superior, creció con el correr de los minutos y en tramos del partido hizo notar tanto la jerarquía como el peso de la localía. Mantuvo la posesión, fue punzante, presionó cuando perdió la pelota y a su vez, fue eficaz.

Las señas de Holan hacia sus dirigidos explicaron la situación. El técnico aplicó el primer cambio sacrificando presencia ofensiva para transformarlo en posesión y cuando volvió a meter mano fue para asegurar el resultado con Gastón Silva (uno de los resistidos) en la defensa. Se había terminado el partido a falta de 15 minutos para el tiempo cumplido. El "Profesor" lo leyó bien. 4-3 fue el resultado final.

Holan volvió a remarcar su continuidad en la institución. Foto: @Independiente

Universidad Católica de Ecuador será el rival en Octavos de Final. La "U" viene de eliminar categóricamente a Melgar de Perú por 6-0 en el global luego de haber sacado esa ventaja de local y haber logrado un empate en la Vuelta. La serie se jugará a fines de julio, una vez que finalice la Copa América, y tendrá al "Rey de Copas" definiendo de visitante por el número que les tocó a cada uno de los equipos en el sorteo de la fase anterior.

Está claro que el conjunto de Ariel Holan no tuvo buenas actuaciones tanto colectivas como individuales y que deberá mejorar para lo que se viene en la segunda mitad del año. No peleó la Superliga, cayó en el Clásico de Avellaneda y fue sorprendido por Argentinos Juniors en la Copa de la Superliga. Aún así logró asegurarse un boleto en la Copa Sudamericana del próximo año, por quedar séptimo en el torneo local; continúa en la Copa Argentina, donde deberá enfrentar a Patronato por los 16avos de Final; y avanzó a los Octavos de Final de la Sudamericana.

¿El vaso medio lleno o medio vacío?  A veces es cuestión de perspectiva. Holan eligió continuar. “Ya me velaron 50 veces y estoy acá. Tengo contrato hasta el 2021, ¿cuántas veces lo voy a decir?”, arrojó el DT.

Resumen del partido

Ficha técnica 
Foto: www.promiedos.com

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Foto destacada: @Independiente

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